Donde se queda la cosmética
La epidermis es la barrera: protege, pero también frena. Aquí se abren los microcanales que permiten el paso de los activos, y aquí se vuelven a cerrar solos poco después.
De poco sirve el mejor principio activo si se queda en la superficie. La mesoterapia lo lleva dentro de la piel, a la capa donde trabaja: vitaminas, minerales y aminoácidos directamente en la zona que quieres mejorar.
La mesoterapia facial consiste en administrar microinyecciones intradérmicas de productos específicos en la zona a tratar. Así introducimos vitaminas, minerales, aminoácidos y otros nutrientes directamente en la piel, mejorando su salud y su aspecto desde el interior. Es un procedimiento muy efectivo y, sobre todo, personalizado: la fórmula se elige según lo que le falte a cada piel.

La piel está diseñada para no dejar pasar nada. La mesoterapia sortea esa barrera durante unas horas y aprovecha para depositar el activo en la capa donde de verdad trabaja.
Microinyecciones o miles de microcanales que atraviesan la barrera de la epidermis. Sin dañarla: son canales diminutos que la piel cierra sola.
Vitaminas, minerales, aminoácidos, ácido hialurónico... la fórmula que necesita tu piel, colocada exactamente donde tiene que actuar.
El estímulo despierta a los fibroblastos y estos vuelven a fabricar colágeno y elastina. El resultado no se aplica: lo produce tu propia piel.
Una crema se queda arriba; un sérum baja un poco más. La mesoterapia llega a la capa donde viven las células que fabrican la firmeza. Este es el recorrido.
La epidermis es la barrera: protege, pero también frena. Aquí se abren los microcanales que permiten el paso de los activos, y aquí se vuelven a cerrar solos poco después.
El punto exacto de la microinyección. La concentración de nutrientes que llega hasta aquí no se consigue por vía tópica, por mucho que insistas en casa.
Los fibroblastos, responsables del colágeno y la elastina, van bajando el ritmo con la edad. El estímulo los pone otra vez a trabajar.
No es un tratamiento de una sola vez. La mesoterapia funciona por acumulación: cada sesión suma sobre la anterior, y por eso el número de sesiones se decide después de ver tu piel, nunca antes.
No hay una mesoterapia, hay varias. Estas son las que trabajamos en amarama: cambia el activo, cambia la técnica y cambia el objetivo.
Microinyecciones que despiertan a los fibroblastos, las células encargadas de fabricar colágeno y elastina y que se apagan con los años. La piel recupera firmeza desde su propia maquinaria.
Miles de microcanales epidérmicos que multiplican el paso de los principios activos y provocan bioestimulación dermoepidérmica. Mínimamente invasivo y seguro para todo tipo de pieles.
Para la piel cansada que ha perdido la luz. Devuelve el aspecto radiante y fresco cuando el tono se ve gris o sin vida.
Ácido hialurónico y otros agentes hidratantes que penetran de verdad. Hidratación duradera, piel más suave y tersa.
Pensado para quien nota la piel sin tono o con flacidez incipiente: mejora la elasticidad y deja un aspecto más firme.
Revitaliza y nutre la piel que da señales de fatiga: aporta los nutrientes que necesita para volver a verse sana.
Un antioxidante potente que protege del daño de los radicales libres y mejora tono y textura. La piel se ve más luminosa y joven.
Los resultados pueden notarse desde las primeras sesiones: menos arrugas, mejor textura y más luminosidad y firmeza.
Antes de la primera sesión, valoración. Analizamos tu piel y decidimos contigo qué fórmula le toca, con qué técnica y con qué ritmo. La mesoterapia da su mejor versión dentro de un plan, no suelta.
En amarama trabajamos la mesoterapia con Micro-Puncture Lab© de Biologique Recherche y con el microneedling de mesoestetic. Ven a una valoración y decidimos juntas cuál le conviene a tu piel.
Micro-Puncture Lab©